lunes, 9 de julio de 2007

Multitudinario sepelio de los integrantes del grupo Néctar en Lima

Miles de personas, pertenecientes casi sin excepción a las clases populares del Perú, acompañaron ayer en Lima el sepelio de los ocho integrantes del grupo de "cumbia peruana" Néctar que murieron hace 56 días en un accidente de tránsito en Argentina. Una operación especial diseñada por las autoridades, con participación de 2.500 policías, permitió que el sepelio, así como los actos previos de despedida, transcurrieran sin problemas a pesar de la masiva afluencia de público.
Los féretros del director y cantante de Néctar, Johnny Orosco, y de sus siete compañeros hicieron su ingreso uno a uno al cementerio de la zona limeña de Huachipa, mientras un animador les pedía aplausos a los presentes cual si se estuviera en medio de alguno de los concurridos conciertos del grupo. Cerca de las fosas se permitió la presencia de 40 deudos por cada fallecido, mientras los miles de fanáticos tuvieron que presenciar desde más atrás la ceremonia.
Las palabras de despedida estuvieron a cargo de Deivis Orosco, el hijo de 20 años de Johnny que ya se hizo famoso por la entereza con que manejó el caso y quien promete continuar el legado musical de su padre.
Previamente, los féretros fueron expuestos en la plaza de toros de Lima, hasta donde llegó una multitud para decirle adiós a sus ídolos. A ese lugar también acudió el presidente del Perú, Alan García, quien le entregó una condecoración póstuma al grupo, cuya estrecha relación conexión con las expresiones populares reconoció.
Tal como se esperaba, el público llegó de los barrios limeños de clases bajas y medias-bajas, en donde se concentraba la admiración por Néctar, grupo de escasa presencia mediática y no muy bien reconocido por los críticos musicales, pero que sabía llegar como pocos a los corazones de quienes suelen ser marginados de las expresiones artísticas. La inmensa mayoría de presentes portaba fotografías, afiches, llaveros y diversas prendas relativas a sus ídolos y en especial a Orosco, el rostro del grupo, cuya voz se mantiene presente entre los peruanos a través de temas como "El arbolito" y "Pecadora". Orosco hubiera cumplido 39 años el viernes.
El hecho de que las muertes hubieran ocurrido hace casi dos meses hizo que la actitud mayoritaria fuera de resignación y que, salvo en el caso de algunos de los familiares más cercanos, no se vieran escenas de especial dramatismo. Orosco y su hermano Enrique, Daniel Cahuana, Juan Carlos Hinostroza, Miguel Porras, Juan Carlos Marchand, Pascual Rayme y Pedro Pablo Saavedra murieron en Buenos Aires junto a seis acompañantes peruanos en el marco de una gira por Argentina, cuando la camioneta en que viajaban se volcó y se incendió. Junto con los ocho miembros de Néctar fueron sepultados los hermanos Oscar y Myriam Orrillo, dos empresarios radicados en Argentina y vinculados a la "cumbia peruana" que también murieron en el accidente. Los 10 cadáveres llegaron la noche del sábado a Lima en un avión militar después de que fueran entregados por la justicia argentina.